miércoles, 23 de octubre de 2013

raíces negras
  secas
   mojadas
    muertas
    sangre escupen al cielo

coagula el tiempo
coagula el lenguaje
coagulan los labios

    arde el curado
                  vomito el olvido

me
 pica
    la piel que ingenua
                                                        lancé

                                                                   a las
                                                                              estrías de tu espíritu

las penas ajenas
     me entumen los hombros

se niegan a rendirse

si no es por tu peso
no tronarán por ningún otro

coches furiosos gritan conmigo
nadan entre luces
y narices tapadas
coladeras congestionadas


trampa es la existencia
que huele a traición sincera
tránsito lento
hacia un solo trayecto
sigo siendo turista
aunque el destino conozco


balcón
     cada
            vez
               más
                   alto

más oxidado
                        me acerco
lo toco

                        me equivoco



brazos en alto
esperan mi caída

trescientos uñas
de las cuales elegir
dos mil pestañas
que aplauden al unísono
un último respiro
convierte el humo en valentía

elijo las únicas manos
que no me están mirando

la que era mi cara
se graba en el asfalto
lenguas anónimas
pelean por mi estómago
escriben entre tipas
que la vida es cruda
y las crudas, crudas son
que otras veces me he salvado
pero la buena suerte de ayer
hoy se viste de cuero negro y cadenas rotas

ésta es la última vez
en que he elegido caer
ésta es la última vez
en que he elegido

el balcón espera más muertes vivas

decídete

mis brazos mutilados
no podrán atraparte
cuando caigas

1 comentarios:

  1. Me cuesta entender la poesía, y casi nunca sé qué comentar, pero me ha gustado leerte.

    ResponderEliminar

 
Toggle Footer